Tortuga verde
En Costa Rica, esta emblemática especie da origen a las mayores concentraciones de anidación del Atlántico Occidental, principalmente en las playas de Barra del Colorado y el Parque Nacional Tortuguero.
Familia: Cheloniidae
Nombre científico: Chelonia mydas
Características
Es una tortuga marina de mediano a gran tamaño que puede alcanzar hasta 1,5 m de longitud en su caparazón. Se distingue por poseer un solo par de escamas prefrontales entre sus ojos y cuatro pares de placas pleurales en su dorso. El color de su caparazón varía desde tonos cafés hasta verde oliva, mientras que su piel puede ser café, gris o negra, resaltando las escamas de la cabeza con bordes amarillentos. El borde de su mandíbula inferior es marcadamente aserrado, una adaptación perfecta para cortar plantas marinas. Migra a través de mares abiertos, pero pasa gran parte de su tiempo alimentándose en aguas poco profundas con abundante vegetación sumergida.
Distribución
Tiene una distribución global en aguas tropicales y subtropicales. En el continente americano se extiende desde las Guayanas hasta Florida en el Atlántico, y en el Pacífico desde las costas de México y Centroamérica hasta las Islas Galápagos. Asimismo, se encuentra en las costas de África occidental, Madagascar, Yemen, Sri Lanka, Tailandia, Indonesia, el norte de Australia y diversos archipiélagos de Oceanía como Hawái. En Costa Rica, su sitio de desove más famoso a nivel mundial es el Parque Nacional Tortuguero en el Caribe.
Alimentación
Los adultos son predominantemente herbívoros. Consumen grandes cantidades de algas verdes, cafés y rojas, hojas y raíces de mangle, así como pastos marinos (principalmente Thalassia testudinum). Ocasionalmente complementan su dieta con pequeños moluscos, crustáceos, medusas y esponjas.
Peligros que enfrenta
La cacería ilegal para el consumo de su carne y la extracción destructiva de sus nidadas para el comercio ilegal de huevos siguen siendo amenazas latentes. A menudo es capturada de forma furtiva en el mar justo cuando se aproxima a las playas protegidas para desovar. Además, la contaminación por plásticos en los océanos, el desarrollo inmobiliario costero que destruye las playas de anidación y la pesca incidental con redes agravan severamente su estado de conservación.



