Pinillo

Pinillo

Pinillo

Familia: Podocarpaceae
Nombre científico: Retrophyllum macrostachyum

Características

Es otra de las exclusivas coníferas nativas que posee el país. Se trata de un árbol dioico de porte mediano a grande que alcanza alturas de entre 20 y 35 metros, con un tronco recto y cilíndrico bien definido cuyo diámetro puede llegar a los 80 centímetros. Su corteza es de color marrón oscuro o grisácea y se exfolia en tiras fibrosas longitudinales. Presenta una copa densa, oscura y de forma cónica u ovalada. Su follaje es muy característico: las hojas son perennes, simples, sésiles, de forma linear-lanceolada y están dispuestas en dos filas aplanadas a los lados de las ramitas (pinnadas en apariencia), exhibiendo un color verde oscuro muy profundo.

Al ser una conífera, carece de flores verdaderas y sus estructuras reproductivas se organizan en conos. Los conos masculinos son cilíndricos y solitarios en las axilas de las hojas, mientras que las estructuras femeninas producen una semilla solitaria, de forma ovoide u elíptica, que mide unos 2 a 3 centímetros de largo; esta semilla está completamente envuelta por una cubierta carnosa llamada epimacio, la cual cambia de color verde a tonos oscuros o purpúreos al madurar para favorecer su dispersión por la fauna del bosque.

Distribución

Es una especie con un rango geográfico restringido al istmo centroamericano y el noroeste de Sudamérica. En Costa Rica se distribuye en ambientes muy específicos y húmedos de elevaciones medias y altas, desarrollándose principalmente en los bosques húmedos premontanos y montanos bajos, en un rango altitudinal que va desde los 600 hasta los 1.800 metros de altitud. Sus poblaciones confirmadas se localizan principalmente a lo largo de las laderas húmedas de la Cordillera de Talamanca, la Cordillera Volcánica Central y en sectores húmedos premontanos del Pacífico Sur.

Peligros que enfrenta

El pinillo se encuentra bajo estricta protección y veda en Costa Rica debido a su rareza natural y al estado crítico de sus poblaciones silvestres. Históricamente sufrió el impacto de la tala selectiva debido a las propiedades excepcionales de su madera; esta es de fibra recta, grano muy fino, ligera, fácil de trabajar y sumamente duradera, lo que provocó que fuera intensamente extraída para la construcción de viviendas, carpintería fina y postes estructurales en zonas rurales. Debido a su hábitat restringido en laderas propensas a la deforestación y su lento patrón de crecimiento, la fragmentación de los bosques nublados y el cambio climático amenazan seriamente la viabilidad y regeneración de sus escasos individuos remanentes.

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