Cipresillo

Cipresillo

Cipresillo

Familia: Podocarpaceae
Nombre científico: Podocarpus guatemalensis

Características

Es una de las pocas coníferas nativas de Costa Rica. Se trata de un árbol dioico de porte mediano a grande que alcanza alturas de entre 20 y 30 metros, con un tronco recto y cilíndrico que puede medir hasta 80 centímetros de diámetro. Su corteza es de color marrón rojizo a grisácea, y tiende a desprenderse en tiras o placas longitudinales delgadas. Su copa es cónica o densamente redondeada, provista de hojas perennes, coriáceas y lineares o lanceoladas, dispuestas de forma espiralada, que miden entre 6 y 11 centímetros de largo y presentan un color verde oscuro brillante en el haz.

Al ser una conífera, no produce flores verdaderas. Las estructuras reproductoras masculinas son estróbilos o conos solitarios y axilares, mientras que las estructuras femeninas consisten en un receptáculo carnoso u óvulo solitario. El fruto maduro está compuesto por una semilla ovoide de color verde a castaño, asentada sobre un receptáculo grueso y carnoso que se torna de un llamativo color rojo o purpúreo al madurar, el cual resulta muy atractivo para las aves que dispersan sus semillas.

Distribución

Su rango geográfico se extiende desde el sur de México y Centroamérica hasta Colombia y el norte de Venezuela. En Costa Rica se distribuye principalmente en ambientes muy húmedos y lluviosos de tierras bajas y elevaciones medias, desde el nivel del mar hasta cerca de los 1.200 metros de altitud. Se localiza con mayor frecuencia en los bosques primarios de la vertiente del Caribe, las llanuras del Norte (como las regiones de San Carlos y Sarapiquí) y en sectores específicos del Pacífico Sur, particularmente en la Península de Osa.

Peligros que enfrenta

El cipresillo se encuentra catalogado como una especie amenazada y protegida bajo veda en Costa Rica. Su principal peligro histórico ha sido la tala selectiva e indiscriminada, debido a que su madera es de excelente calidad: de grano fino, ligera, fácil de trabajar y altamente resistente al ataque de hongos e insectos, lo que la hacía muy cotizada para la construcción de interiores, ebanistería y acabados finos. Al ser una especie de crecimiento lento y baja densidad poblacional en los bosques naturales, la destrucción de su hábitat por el cambio de uso de suelo y la fragmentación de los bosques primarios limitan severamente su capacidad de regeneración natural.

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