Danta (Tapir de Baird)
Familia: Tapiridae
Nombre científico: Tapirus bairdii
Características
Es el más grande de los mamíferos silvestres terrestres que habitan en el país. Su cuerpo es robusto y macizo, sostenido por patas fuertes que terminan en pezuñas grandes. El pelaje es escaso y corto, de un color café oscuro o grisáceo uniforme en el dorso y los costados, tornando a un tono café claro en el vientre. Sus grandes huellas en terrenos fangosos delatan su presencia, así como sus excrementos, los cuales son muy semejantes a las boñigas de los caballos debido a su dieta fibrosa. Las crías nacen con un patrón de manchas y rayas blancas en los costados que les sirve de camuflaje.
Su rasgo más distintivo es el labio superior, el cual es extremadamente flexible y alargado, funcionando a semejanza de una pequeña trompa prensil que utiliza para arrancar la vegetación. Una danta adulta puede alcanzar pesos que oscilan entre los 150 y 300 kilos. Es un animal tímido, silencioso y difícil de observar en el campo; a pesar de su gran tamaño, se mueve con notable agilidad dentro de la densa maleza, donde suele trazar verdaderos senderos o «caminos de danta». Se ha documentado que las hembras pueden volverse sumamente territoriales y atacar de forma feroz si sienten que sus crías corren peligro.
Distribución
Su distribución geográfica se extiende desde el sur de México (Veracruz) hasta el norte de Colombia y Ecuador. Originalmente habitó en casi todo el territorio nacional, desde el nivel del mar hasta las zonas de páramo a unos 3.500 metros de altitud. Actualmente, sus poblaciones más estables se localizan en grandes áreas protegidas como los Parques Nacionales Corcovado, Tortuguero, Braulio Carrillo, Guanacaste, Rincón de la Vieja, así como en el Complejo Arenal-Monteverde, la Reserva Forestal de San Ramón y la Cordillera de Talamanca dentro del Parque Internacional La Amistad.
Alimentación
Es un herbívoro estricto cuya dieta está basada en el consumo de una gran variedad de hojas de plantas arbustivas, brotes tiernos, corteza, ramas delgadas y frutos caídos. En Costa Rica, investigaciones recientes han determinado que juega un rol ecológico vital como «arquitecta del bosque» y dispersora de semillas de gran tamaño que otros animales no pueden tragar, contribuyendo directamente a la regeneración y diversidad de los ecosistemas boscosos.
Peligros que enfrenta
Se encuentra catalogada en peligro de extinción a nivel nacional. Sus principales depredadores naturales son el jaguar (que ataca principalmente a ejemplares jóvenes) y el ser humano. El hombre la pone en riesgo crítico debido a la cacería furtiva por su carne y la destrucción masiva de su hábitat para la ganadería y la agricultura.
Asimismo, en la actualidad enfrenta una amenaza moderna muy severa: el atropello en carreteras de alta velocidad que fragmentan sus rutas migratorias naturales, siendo especialmente crítico el paso de vehículos en la zona del Cerro de la Muerte (Ruta 2) y en sectores de la Zona Norte del país.



