
Cedro real
Familia: Meliaceae
Nombre científico: Carapa guianensis
Características
También conocido en diversas regiones del país como mariquita, caobilla o andiroba, es un árbol de gran porte que alcanza alturas de entre 30 y 45 metros. Su tronco es recto, cilíndrico y robusto, alcanzando hasta 1 metro de diámetro, y está provisto de raíces contrafuertes (gambas) anchas, aplanadas y bien desarrolladas en la base. Su corteza lisa a ligeramente escamosa varía del gris claro al marrón rojizo. Posee una copa densa, ramificada y de follaje perenne o semiperenne, con hojas pinnadas de gran tamaño y folíolos oblongos y coriáceos de color verde oscuro.
Sus flores son pequeñas, sésiles, de color blanco crema o ligeramente rosadas, y desprenden una fragancia suave. Los frutos son cápsulas leñosas muy grandes, pesadas, globosas u globoso-angulares de hasta 10 centímetros de diámetro que, al madurar y caer al suelo, se dividen en cuatro valvas. Cada fruto resguarda entre 8 y 16 semillas grandes, angulosas y ricas en aceites esenciales, las cuales son dispersadas por mamíferos terrestres o por el agua en zonas inundables.
Distribución
Se distribuye de forma natural en las regiones tropicales de Centroamérica, las Antillas, la cuenca del Amazonas y el oeste de África tropical. En Costa Rica es una especie típica de los bosques muy húmedos y lluviosos de tierras bajas (de los 0 a los 600 metros de altitud). Es especialmente abundante en zonas con suelos mal drenados, llanuras de inundación, orillas de ríos y pantanos, localizándose poblaciones importantes en la vertiente del Caribe (Zonas del norte y de Talamanca) y en las bajuras del Pacífico Sur, asociadas a la cuenca del Golfo Dulce y la Península de Osa.
Peligros que enfrenta
Se encuentra clasificado como una especie forestal amenazada en el país. Su madera, de una tonalidad marrón rojiza muy atractiva y de propiedades mecánicas intermedias entre el cedro amargo y la caoba, es muy demandada para la fabricación de contrachapados (plywood) de alta calidad, construcción de embarcaciones, vigas y muebles finos. Esta demanda comercial sostenida ha provocado una fuerte disminución de sus poblaciones nativas. Asimismo, la conversión de los bosques inundables y las llanuras del Caribe en pastizales o monocultivos agrícolas ha destruido gran parte de su hábitat específico. Además del valor maderable, sus semillas sufren de sobreextracción ilegal para la elaboración artesanal de aceite de andiroba, cotizado por sus propiedades medicinales e insecticidas.


