Cedro amargo
Familia: Meliaceae
Nombre científico: Cedrela odorata
Características
Es un árbol forestal de gran tamaño que mide entre 30 y 40 metros de altura, con un tronco recto cuyo diámetro oscila entre los 80 y 150 centímetros. Presenta gambas basales poco pronunciadas o bajas. Su corteza es de color grisáceo a marrón rojizo, surcada por hendiduras longitudinales muy evidentes. Una de las características más notables de esta especie es el fuerte olor aliáceo (similar al ajo o la cebolla) y amargo que desprenden su madera, hojas y corteza al ser raspadas o cortadas.
Es un árbol deciduo que pierde la totalidad de su follaje durante la estación seca. Sus hojas son alternas y pinnadas, con folíolos que despiden el aroma característico al estrujarse. Las flores son pequeñas, de color crema o blanco verdoso, con un olor intenso que recuerda al de la miel, y brotan en grandes panículas colgantes. El fruto es una cápsula leñosa, elíptica y colgante de unos 4 a 5 centímetros de largo, que al madurar se abre en forma de estrella de cinco puntas para liberar semillas aladas muy ligeras.
Distribución
Posee una amplia distribución en las regiones tropicales y subtropicales de América, extendiéndose desde México e islas del Caribe hasta Argentina. En Costa Rica se localiza en ambas vertientes desde el nivel del mar hasta cerca de los 1.200 metros de altitud. Se desarrolla con gran éxito tanto en los bosques secos del Pacífico Norte (donde es muy característico) como en los bosques húmedos y húmedos premontanos del resto del país, adaptándose bien a suelos drenados y laderas.
Peligros que enfrenta
El cedro amargo ha sufrido una severa explotación comercial a lo largo de los siglos debido a la excelente calidad de su madera. Esta es liviana, fácil de trabajar, posee un hermoso color rojizo y contiene resinas naturales aromáticas que repelen de forma natural a las termitas y otros insectos perforadores, haciéndola indispensable para muebles finos, acabados interiores y construcción de instrumentos musicales. Debido a la drástica reducción de sus rodales comerciales en estado silvestre, la especie está protegida por regulaciones nacionales e internacionales (incluida en CITES). Al igual que la caoba, su principal amenaza biológica es el ataque del barrenador de las meliáceas (Hypsipyla grandella), el cual deforma el crecimiento de los árboles jóvenes en plantaciones y bosques secundarios.



