Mono Araña (Ateles geoffroyi)
| Nombre común | Mono Araña |
| Nombre científico | Ateles geoffroyi |
| Orden | Primates |
| Familia | Atelidae |
Características
El mono araña se caracteriza por sus largas extremidades y su gran agilidad en el dosel del bosque. Con un peso promedio que oscila entre los 8 y 9 kg, posee una cola larga y prensil que utiliza con extraordinaria habilidad como si fuera una quinta extremidad para desplazarse de forma rápida entre las ramas. A diferencia de todos los demás primates que existen en Costa Rica, el mono araña no posee dedo pulgar oponible. Un detalle anatómico muy particular de esta especie es que los genitales de las hembras son grandes y en forma de péndulo, por lo que con frecuencia se confunden a simple vista con el pene de los machos.
Hábitat y distribución
Originalmente, el mono araña se distribuía ampliamente en todo tipo de bosque, desde el nivel del mar hasta los 2.000 metros de altitud. No obstante, debido a la presión antrópica, sus poblaciones actuales son más localizadas. Hoy en día se le puede observar principalmente dentro de áreas protegidas como los Parques Nacionales Tortuguero, Barra del Colorado, Rincón de la Vieja, Palo Verde, Santa Rosa, Juan Castro Blanco, Parque Nacional Guanacaste, así como en las Áreas de Conservación La Amistad y Junquillal.
Alimentación
Al igual que todos los primates de Costa Rica, el mono araña posee una dieta omnívora, aunque muestra una marcada preferencia por las frutas maduras, hojas tiernas y flores del dosel forestal. En cuanto al desarrollo de sus crías, estas dependen estrechamente de la madre y se alimentan exclusivamente de leche materna hasta alcanzar el año de edad.
Situación actual
Actualmente, el mono araña se encuentra en una situación crítica y figura en la lista de especies en peligro de extinción en el país. Sus poblaciones se han visto severamente diezmadas debido a la pérdida de hábitat provocada por la deforestación y la fragmentación de los bosques. Dentro de sus principales depredadores naturales se encuentra el puma (Puma concolor), además de la presión histórica ejercida por el ser humano. En condiciones normales y dentro de un hábitat saludable, este primate posee una expectativa de vida de aproximadamente 33 años.



